El embarazo es una etapa intensa, llena de cambios físicos y emocionales. Aunque suele asociarse con ilusión y alegría, también es normal que aparezcan miedos, preocupaciones e inseguridades. Cuando esas sensaciones se mantienen en el tiempo, muchas mujeres se preguntan si la ansiedad durante el embarazo puede afectar a su bebé.
Ansiedad en el embarazo
La ansiedad en el embarazo es más común de lo que parece. Los cambios hormonales, las dudas sobre el parto, el miedo a que algo no vaya bien o las responsabilidades que vienen con la maternidad pueden generar un estado constante de preocupación. No se trata de “ser débil” ni de hacerlo mal, sino de una reacción humana ante una etapa de muchos cambios.
En algunos casos, la ansiedad aparece de forma puntual, pero en otros se mantiene durante semanas o meses. Cuando esto ocurre, puede afectar al descanso, al estado de ánimo y a la forma en la que la mujer vive su embarazo. Reconocerlo a tiempo ayuda a evitar que se vuelva más intensa.
Síntomas de la ansiedad en el embarazo
La ansiedad no se manifiesta igual en todas las mujeres, pero algunos síntomas frecuentes son:
- Sensación constante de nerviosismo o inquietud
- Dificultad para relajarse o desconectar
- Pensamientos repetitivos y preocupaciones excesivas
- Problemas para dormir o descansar bien
- Palpitaciones, opresión en el pecho o respiración agitada
- Cansancio mental y físico
Estos síntomas pueden variar en intensidad y aparecer de forma intermitente.
¿Puede afectar al bebé la ansiedad en el embarazo?
Cuando la ansiedad aparece de manera puntual, normalmente no tiene consecuencias para el bebé. Sin embargo, si se mantiene durante mucho tiempo y no la gestionamos, sí puede influir de forma indirecta en su bienestar. El estrés constante puede afectar nuestro descanso, nuestra alimentación o nuestro estado emocional, y estos factores son importantes para el desarrollo del bebé.
Cómo calmar la ansiedad en el embarazo
Sentir ansiedad durante el embarazo no significa que algo vaya mal. Aun así, cuando la ansiedad se mantiene en el tiempo, es importante prestarle atención y buscar formas de reducirla.
Escuchar el cuerpo y respetar los tiempos
Durante el embarazo, el cuerpo envía señales claras cuando necesita descanso. Dormir más, hacer pausas durante el día y bajar el ritmo no es un lujo, es una necesidad. Forzarse a seguir como antes o exigirse demasiado puede aumentar la ansiedad. Aprender a priorizar el bienestar propio ayuda a sentirse más segura y conectada con el proceso.
Hablar de los miedos y preocupaciones
Compartir lo que te preocupa reduce mucho la carga emocional. Hablar con tu pareja, familiares o amigas permite sentirse comprendida y acompañada. Muchas veces, expresar los miedos en voz alta ayuda a darles una dimensión más real y manejable, evitando que se acumulen en silencio.
Mantener rutinas sencillas y realistas
Tener horarios más o menos estables para dormir, comer y descansar aporta una sensación de orden y seguridad. No se trata de hacerlo todo perfecto, sino de mantener hábitos básicos que ayudan al cuerpo y a la mente a sentirse más estables. Las rutinas sencillas pueden ser un gran apoyo emocional.
Limitar la sobreinformación
Buscar información constantemente en internet o en redes sociales puede aumentar la ansiedad, especialmente cuando se leen experiencias negativas. Elegir bien las fuentes y reducir el tiempo dedicado a informarse ayuda a evitar preocupaciones innecesarias y comparaciones poco realistas.
Técnicas de relajación y autocuidado
La respiración profunda, los paseos tranquilos, escuchar música relajante o dedicar unos minutos al día a desconectar son herramientas simples pero efectivas. No hace falta practicar técnicas complicadas; pequeños momentos de calma repetidos a diario pueden marcar una gran diferencia.
Aceptar que no todo se puede controlar
El embarazo implica cambios e incertidumbre. Aceptar que no todo depende de una misma y que es normal tener dudas ayuda a reducir la presión interna. Ser más amable con una misma y bajar las expectativas es una forma muy poderosa de cuidar la salud emocional.
Ayuda psicológica
Cuando la ansiedad se vuelve intensa o no desaparece, sabemos que buscar ayuda profesional es fundamental. En Mariola Psicología acompañamos a las mujeres embarazadas para comprender lo que sienten y aprender a gestionar sus emociones durante esta etapa tan importante.
Por eso, contamos con psicólogas en Málaga especializadas en embarazos, y trabajamos de manera cercana y personalizada, adaptándonos a las necesidades de cada mujer. Nuestro objetivo es que se sientan escuchadas y apoyadas en todo momento. Ofrecemos un espacio seguro donde poder expresar los miedos, reducir la ansiedad y enseñar herramientas prácticas para vivir el embarazo con mayor calma, confianza y bienestar emocional. Contacta con nosotras.

Artículo escrito por Mariola Sánchez Pérez, psicóloga sanitaria y sexóloga. Licenciada en psicología por la Universidad de Málaga y estoy especializada en Psicología Cognitivo Conductual, Sexología, Terapia EMDR y de Tercera Generación, Emergencias, Especialista en Trauma y Apego, haciendo uso de un método integrador eficaz en la terapia.
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